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Re: el libro de Petete de la era digital

Sunday, April 6th, 2008

Vía: elpaís.com

Los ocho mandamientos esenciales para emplear adecuadamente el correo electrónico
MARÍA OVELAR - Madrid - 06/04/2008

“Era el correo electrónico más importante del año. Debía mandárselo a mi jefe. Y voy y se lo mando plagado de errores ortográficos y gramaticales”. Will Schwalbe necesitaba un manual de instrucciones para escribir e-mails. Un decálogo con pautas, trucos y normas de comportamiento. Y no era el único. Su amigo David Shipley, de 44 años, también lo necesitaba.

Después de devorar una ración de ostras en Central Station de Nueva York y atragantarse con los sinsabores laborales de la mañana, estos dos sheriffs del lenguaje -Schwalbe es vicepresidente y editor jefe de Hyperion Books, y Shipley, editor de The New York Times- decidieron redactar la Biblia de la comunicación electrónica. “Dedicamos toda la comida a quejarnos de los correos que habíamos recibido o enviado”, recuerda Schwalbe, de 45 años. Que si qué burrada he mandado a la secretaria, que si qué impertinencia me ha soltado el de marketing. En 10 meses escribieron Enviar. Manual de estilo de correo electrónico. “Lo redactamos codo con codo, sin correos. Es imposible cocinar un libro por correo”, dice Schwalbe desde Nueva York. Alberto Gómez Font, Coordinador General de la Fundación Español Urgente, prologa la versión española, editada por Taurus.

La truculenta travesía de los e-mails les inspiró los ocho mandamientos digitales: no serás vago (”Recuerda hacer lo que comentamos”); no serás ofensivo (”Pero, ¡cómo se te ocurre!”); no escribirás una palabra que pueda meterte en la cárcel (”Diles que te ordené que vendieras las acciones cuando su valor alcanzase cien euros”); no actuarás como un cobarde (”Quedas despedido”); no reenviarás por reenviar (Re: Re: tal cosa); no pecarás de irónico (”Estuviste de lo más suelto en la reunión”); jamás caerás en lo informal (”¡Tío!, ¿sabes algo de mi contrato?”) y no mandarás propuestas inadecuadas (”¿Lo discutimos en mi hotel?”).

“La idea inicial era crear un manual de estilo. Sin embargo, pronto nos dimos cuenta de que debíamos redactar un protocolo de comportamiento. La regla es no escribir el e-mail que no querrías recibir, sortear los peligros de la escritura electrónica y evitar catástrofes innecesarias. El correo puede ser un aliado o tu peor enemigo”, señala Schwalbe. Así ocurrió en 1992 en la agencia William Morris de Los Ángeles. La empresa despidió a seis empleados que habían reenviado por error mensajes en los que se burlaban de sus jefes.

La historia de esta herramienta diseñada en los sesenta con fines militares por el Pentágono es un cúmulo de desaciertos. En el primer mensaje, de 1969, se podía leer LO. Aunque, de no haberse colapsado el ordenador, su contenido hubiese sido LOGIN (conectar). “El teléfono mató a la carta, y el e-mail a la llamada inútil”, opina Schwalbe. Pero todavía hay espacio para el teléfono. Un capítulo del manual lleva el nombre de El mensaje emocional. La ira, el sarcasmo y las dobles lecturas son los cuatro pecados capitales. “Si percibes mala leche en un correo de tu novio, lo mejor es descolgar el teléfono y preguntar qué pasa”. “Piensa antes de darle a enviar. Parece fácil, ¿verdad? Pero a veces estamos tan ocupados que se nos olvida. Cuando se pulsa la tecla, sale el mensaje y, con él, los cabreos, ambiciones y cotilleos”. La prueba del algodón consiste en enviarse el correo a uno mismo. Un gesto que permite corregir erratas y hasta cambiar la perspectiva o el tono.

Y sobre todo, recuerde: para no sentirse como en el salvaje Oeste, es necesario aceptar algunas reglas: “Todo lo que se envía es susceptible de ser reenviado”.

‘Ciberprotocolo’
- Piense antes de pulsar la tecla enviar. Puede terminar en la cárcel por un correo comprometedor.

- Todo correo electrónico es susceptible de ser reenviado. No reenvíe nada sin pedir permiso al autor.

- Si el tono del mensaje es ofensivo, descuelgue el teléfono, no se enzarce.

- Envíese a sí mismo los e-mails importantes. Encontrará errores y podrá cambiar el tono.

- No utilice el término urgente en el asunto. Es el cuento de Pedro y el lobo. Ya se sabe, con tanto alarmismo pierde el efecto.

Cada día creo menos que…

Sunday, March 30th, 2008

En el intrincado camino de la escritura, la autopublicación parece ser un método sencillo de salir del apuro. Suena mucho más fácil decirlo que hacerlo, lo sé, pero cuando el proceso de producción se vuelve parte “sustancial” de la obra habría que llevarlo más allá del terreno de la simple participación.

Sin ninguna novedad, LiveBook, siguiendo a Penguin, está publicitando y produciendo modos de escritura comunitaria, tanto en Facebook como en Bebo, dos redes sociales. La idea es básicamente la misma que la de A million penguins, la wiki novela de Penguin (que ahora tiene un nuevo hermano con el experimento We tell stories).
En el caso de LiveBook, se trata de producir novelas de forma comunitaria. Una especie de taller literario no presencial, en el que se propone un comienzo –en uno de los casos una joven que se acaba de unir a Facebook y su profesor se acerca por detrás, Helen and her Facebook, se llama. Los usuarios de la red social proponen oraciones de cómo debe seguir la historia y ¡votan! por las que más les gustan.

El camino parece ser tortuoso en todos los casos. Me parece, a menos que ustedes piensen lo contrario, que la escritura comunitaria debe ser menos programática en el caso específico de la ficción. Por ejemplo, las Wikis están diseñadas para trabajos de información, acercándose más a lo académico que a una obra de las vanguardias, ya sea del surrealismo o del dadaísmo, y que no termina de representar el cambio en la linealidad en ningún caso. La ficción parece ser más propensa a un trabajo de palimpsestos, es decir, obras más o menos terminadas que sean “rescritas” en partes por diferentes manos. Estas nuevas secciones estarían disponibles siguiendo distintos caminos en un sistema que no necesariamente privilegie el original, en un proceso tan largo como sea posible. Este sistema –muy probablemente tecnológico–, debe ayudar a transformar la idea de autoridad del autor tanto como la idea de linealidad.

El libro virtual

Tuesday, March 25th, 2008

Hace poco me preguntaron ¿qué es un libro? Entonces empecé a discurrir por un gran número de definiciones y, aunque eran muy variadas, casi todas ellas se ajustaban a lo que consideramos un libro. Lo más sencillo de decir fue: es un objeto hecho con hojas de papel que contiene información; sin embargo, esa descripción también comprende las revistas y los periódicos, entonces resultó que esta situación se repitió con casi cualquier definición o descripción que intenté hacer respecto al libro; siempre se relacionaba con algo más. Lo cual me llevó a reflexionar que los libros son algo tan común en nuestra vida que hemos dejado de pensar lo que son. El libro, por su parte, ha aprovechado dicha distracción y se ha vuelto resbaloso e inaprehensible ante nuestros intentos para delimitarlo, puesto que su uso es diverso: nos sirven para educar, para entretener, para sostener mesas, para adornar libreros, etcétera y, a su vez, también los encontramos en diferentes presentaciones y sabores.

Entonces puede pensarse que invariablemente el libro, como objeto físico que contiene información, es una idea virtual que sólo se concreta cuando nos encontramos ante un ejemplar específico. ¡Vaya bestiario que harían Borges o Cortázar con tan variadas especies! Ahora, si retomamos esta analogía taxonómica, entonces podríamos entender el proceso de transformación del libro como medio de comunicación a partir de la teoría de la evolución. Si el libro ya implica una virtualidad como objeto, porqué es tan difícil, por gran parte de la gente relacionada con el mundo de la edición, aceptar su inserción natural al mundo electrónico. Pero cabe mencionarles que, por más que lo vigilen y constriñan, ese ser multiforme con tendencias guerrillero-culturales adquirirá diversas formas para seguir dispersándose. Ya que el proceso comenzó hace seis mil años y seguirá reproduciéndose por las múltiples vías que continúe proporcionando la tecnología.

Murió Arthur C. Clarke

Wednesday, March 19th, 2008

Arthur C. Clarke, el científico y escritor de Ciencia Ficción, autor de 2001: Odisea del espacio, y promotor del avance espacial y del desarrollo de la red satelital y por lo tanto de la red global de la información, murió hoy de un problema respiratorio. Las historias de Clarke, junto con las de Asimov y las de Bradbury, moldearon y encausaron la supertecnológica transición entre el siglo XX y el siglo XXI. Parte de esta visión crítica de los futuros posibles, esta manera de hacer del futuro una reflexión profunda de la realidad presente, es la herencia que debe ser recuperada.

En este momento en que una forma de lectura e intercambio de la información empieza a promoverse como una manera de participación política es necesario dejar de lado la tentación utópica y entender que los futuros posibles deben ser vistos de un modo crítico. Sin caer tampoco en la tentación de criticar la pérdida de humanidad que produce la tecnología, que ya no es más que un lugar común, una frase hecha para asustar a los niños.

Recordamos a Arthur C. Clarke en este blog sabiendo que es en parte gracias a él que existe y que se lee y distribuye por la red mundial de la información. Un futuro que se hizo posible porque alguien tuvo una idea imposible.

¿Han visto a Robert Rodriguez hacer cochinita pibil en los extras de sus dvd´s?

Thursday, March 13th, 2008
Bien, ¿Acaso no les ha llegado a molestar la cantidad de ocasiones en que dice: “Sean creativos“. Realmente me habría gustado editar todas ellas, subirlas a Youtube y poder haber hecho un link hacia dicho video.

Por lo pronto quiero pensar que no tiene por que ser tan malo el futuro y si, ya sé que el video tiene 11 meses de viejo cuando menos pero hay algo en ese futuro que me sabe a esto: http://www.nukakstudios.com/

En la página web de la productora pueden encontrar, fuera de un video similar al del enlace donde el protagonista es Keiko y no Russell Crow, una especie de declaración de principios donde el portavoz justifica el estilo de libros digitales que realizan mientras critica el formato meramente “escaneado” que en teoría es lo que podemos ver hasta el momento con juguetitos como el Kindle y compañia.
El problema con las ideas de Nukak es que verdaderamente son tan “limitadas” como un libro tradicional, no tiene caso adjunatrle referencias a una obra que por si misma las genera y que por lo mismo ya obliga al interesado a “interesarse” activamente en su contenido; luego, el trabajo de Nukak de hecho limita la información a recibir pues ellos mismos la filtran para su consumo haciendo de quien la reciba un agente tan pasivo como un televidente.
Exagero (pero que divertida es la emoción!!!) pues como herramienta de estudio siempre se aprecia una buena recomendación de parte del editor (Nukak en este caso) y ahora recuerdo que éste era precisamente el tema que pensaba desarrollar.
El futuro debe moldearse por el usuario. El open source y el Creative Commons deben aprovecharse sobre todo para la creación y adecuación individual de contenido. Así, hay que diferenciar entre las publicaciones que se digitalizan para conservar su formato original en un soporte distinto, aquellas que se integran a un collage multimedia tipo Nukak y las que se habrán de generar en el futuro: engendros que no tienen porque seguir el formato que nos pinta la Ciencia ficción de Youtube y que siendo creativos podremos generar nosotros mismos.
¡ KOÑO ! Que no todo está dicho!!!!

Libre distribución de la información

Wednesday, March 12th, 2008

¿Qué es la web 2.0? Un mecanismo de producción, ejecución y distribución de ideas –buenas y malas, legales e ilegales-, siempre con una propaganda de halo democrático detrás. Las críticas hacia la web 2.0 están, casi siempre, centradas en tres temas: pérdida de la autoría, control y reconocimiento del trabajo (intelectual), peligro de amateurismo por falta de mediación y discriminación profesional de las ideas y ausencia de restricciones al momento de acceder a información supuestamente protegida y, muchas veces, personal.

La publicidad de la web 2.0 o red comunitaria está basada y sustentada en la participación: uno deja de ser un espectador/lector que procesa en la intimidad (casi siempre de su cabeza), para convertirse en un espectador/lector/promotor, que produce o procesa video, texto, software o cualquier archivo digital, con gran facilidad y sin necesidad de ser un experto, para re/insertarlo en la red. Este sistema, en general, ha planteado grandes avances en la velocidad, utilidad y aceptación de la información que se promueve y produce. Si algo es bueno, interesante, divertido, útil o cualquier cosa positiva para los espectadores será redistribuido por ellos hasta los confines de la red a una velocidad pasmosa. Muchas veces el producto final será muy diferente del original. Es en esta forma de distribución donde está el eje del debate, para unos el libre acceso a la información ya sea para transformarla o solo para redistribuirla es un problema, para otros es un cambio necesario y fundamental.

Es en este contexto donde me parece importante decir que una cosa es reformular los medios de distribución de la información y otra muy diferente hacer un ideario, una lucha o un programa político de estas formas de participación, especialmente cuando están diseñadas para transformar, en principio, el consumo de información. Es indudable que el libre intercambio de información supone cambios, pero hay que esperar y ser críticos, por que sería un error avanzar hacia la utopía democrática de la información libre de y para todos cuando no se ha probado siquiera que funcione realmente. Es importante saber que en uno de los proyectos más emblemáticos de la web participativa, la Wikipedia, el 50% de la producción la hace el 1% de los usuarios/lectores. Y aunque ese 1% sea un número increíble de personas, sin duda no es representativo ni democrático y el halo con el que se publicitan pasa a segundo plano. En todo caso será un trabajo de cambiar hábitos y dinámicas de lectura y producción antes de ser una aspiración política.

Microtxts: escribiendo con género twitter

Tuesday, March 11th, 2008

Twitter, el servicio de moblog o microbloging que permite subir y distribuir por la red un mensaje sms, aloja un interesante experimento literario. Vía la Revista Replicante, en versión impresa, -en la versión digital esa crónica no está disponible-, descubrí un taller/reto literario: MICROTXTS que ha invitado a escritores y periodistas (supongo que mexicanos), a “escribir una minificción con tan sólo 140 caracteres y aceptar que el texto posteado sea sólo identificado por un número consecutivo. La única consigna a seguir es la de “Escribir es compartir.”

No tanto sobre Hypertextopia

Wednesday, March 5th, 2008
Guerrieri: “lo que hace que el lector se sumerja en la “mentira” que le estoy contando, se logra, como siempre, sudando tinta en una lucha con y contra la palabra”
(febrero-2006).
¿Cuanto faltó explotar al DVD antes de convertirlo en el nuevo betamax? -Hacerse de piratería, como mi papá, es algo en lo que creo desde que tuve el poder adquisitivo de “los domingos” (mesadas semanales). Vale, propiedad intelectual y la vaina; ok. Las bibliotecas son una bendición, mas cuando internet cumplió con mis necesidades, e incluso las modificó, éstas (las tradicionales) finalmente se convirtieron a mis ojos en lo que esencialmente habrían de haber sido siempre: Un recurso, una posibilidad más que una condición para hacerme de cultura.
Así, pero desde la trinchera de la producción, los piratas tepiteños eliminan los paratextos propios del objeto película y ubican a voluntad aquellos que les da la gana, aprovechan su poder y utilizan sus recursos para doblar la voz de Gollum y hacerlo sufrir por una chela o presentan desde sus propias cámaras como es que la policía llega a violentarlos en ocasiones, así que, sea pues que denuncien o jueguen nos tienen tan cautivos de sus malas copias como de su opinión. (Cuando se lo proponen)
Con semejante poder, y nunca sin el terror que le sigue, me descubro frente a textos, novelas, cuentos o cualquier material descargado de la red que tras haber sido mal escaneados me piden a gritos les corrija la ortografía ¿Debería? -Puedo hacerlo; el texto está en un formato editable y no me cuesta nada carnbiar esas letras, mas temo que si comienzo con ellas continue sobre las palabras y finalmente sobre la historia que voy leyendo, déjolas pues como me llegan aunque fantaseo con la posibilidad de modificar la novela, volver a subir el cuento a la red y dejar que algún comodino como yo reciba el material como si fuera el original.
La propiedad es asunto serio, así que para eliminar la tensión que produce el ansia de quebrarla remito aquí: <> una web que está diseñada para disfrutar, tanto como crear literatura en hipertexto, hiperliteratura o hiperficción o como se le quiera llamar hasta que alguien bien famoso la nombre. Como usted(es) han de saber, aquello que hará de las hiper______ verdadera literatura hipertextual será que el empleo de los recursos que le son propios se utilizen en función de toda la experiencia de lectura y no como un mero anexar multimedia o contenido extra que ayude a especificar o aclarar lo que no se supo expresar con palabras: Chequen la web que sostiene este documento, realmente vale la pena
Por lo pronto, y así como se muestra a primera vista, Hipertextopia apunta a ser un buen soporte para este tipo de textos aunque si el anhelo de modificar el contenido creado por otros los sigue moviendo creo que en este blog ya se ha comentado sobre un libro, mas bien su autor, que va tomando sugerencias de lectores en la red durante su proceso de edición para pulirse a gusto.

El e-Reader del Sr. Jobs se presiente

Monday, March 3rd, 2008

Ya lo decíamos el otro día, es cosa de que Steve Jobs se ponga trabajar en ello. Muy fiel a su costumbre hace un par de meses dijo que Kindle, el e-reader de Amazon, no importaba, fuera bueno o no, porque ya nadie leía. Ahora Mac dice que su iTouch (el sistema táctil del iPhone) no es un producto sino una plataforma para productos. Una de las intenciones parece ser lograr una tableta touch screen con wi-fi en la que funcione Safari. ¿Qué tan lejos está eso de un e-reader? No demasiado. Suponiendo que no sea ese su destino final, de cualquier modo suena a que funcionaría bien como un lector digital. Algo un poco más flaco que la Mac Book Air con una pantalla táctil.

El tema ahora parece ser si en realidad Aplle está hablando con las casas editoriales. ¿iTunes tendrá un hermano o un hijo llamado iRead? Por lo menos para leer los periódicos, blogs y revistas mientras uno está sentado en el sillón (o en otro lado), parece una opción básica. El asunto será si pagaremos $0.99 por capítulo o por libro, la nueva librería no será un cajero automático sino el iTunes. Mientras las tendencias parecen irremediables, en Europa quieren llevar la duración del Copyright ¡hasta los 95 años!

P.D. Disculpen los retrasos pero la pasada fue una semana muy complicada

Keitai: la literatura celular

Wednesday, February 27th, 2008

Celulares en Japón. Casi parece un lugar común y, sin embargo, la sorpresa es inevitable. Keitai en japonés quiere decir celular (móvil para nuestros lectores peninsulares), el asunto es que no son como los nuestros o, más específicamente, no son usados como los nuestros. No solamente tienen pantallas más grandes, más funciones de video y televisión, sino que sus funciones de texto están más desarrolladas. Entre otras cosas, supongo que será porque es de mal gusto hablar en público y en el metro es pecado (bendición, el silencio es apreciado), todo es texto. Además de que los servicios japoneses de telefonía –mensajes, mp3, cámara, banda ancha, G3- son superiores -uno puede mandar un laaaaargo mensaje de texto sin que se lo cobren como si fueran tres-, tráfico barato de información. Según entiendo se puede consultar en el Keitai el horario del tren, la cartelera y navegar por sitios especialmente diseñados. Todo lo anterior con el plan más barato y, además, con el celular de regalo.

Ahora, todo esto parece normal, nada nuevo. La cosa es que a partir de estas ventajas tecnológicas han hecho una industria “literaria” por entregas. Y cuando digo industria, quiero decir que cinco de los diez best sellers en Japón por lo menos son en Keitai, según dijeron en la multicitada TOC O´Reilly 2008. Evidentemente éstas son novelas rosas o pulps, para adolescentes y por lo tanto se venden vía celular como pan caliente. Nada de papel… hasta que tocan el paraíso de la fama. Pero no hay que confundirse, juzgar simplemente así sería como decir que los libros impresos son insufribles porque uno leyó a Coelho.

Pero estás novelitas no es lo único que se produce en Keitai, también están los Tanka Keitai. El tanka es un pequeño poema de 31 sílabas, menos famoso que el haiku, pero muy apreciado poéticamente. Aunque Naoki Inose, un escritor de Tanka, dice que el Tanka Keitai es un remedo del original: “Comparadas con el Tanka original estas piezas no son literatura. Es como comparar una fotografía de celular con la fotografía trabajada bellamente de un paisaje.” Habrá qué ver, pero sin duda que las cámaras y las habilidades fotográficas han mejorado. Pero lo que no hay que perder de vista es que también el mercado del Tanka Keitai es envidiable.

Otro de los productos del kentai son los Moblogs, blogs producidos en celular y muchas veces para celular. Estos blogs móviles generaron uno de los primeros acercamientos de la “literatura” kentai en Europa, en este caso en España específicamente. En 2005 las novelas celulares ciberpunk invadieron el espacio radioeléctrico español con cierto éxito. Estas novelas celulares con temas de tecnología, libertades individuales y software libre.

Hace unas semanas uno de los empleados de Yahoo!, Ryan Kude, despedido por un recorte de personal narró por twitter el último día en su trabajo, compartiendo todos los sentimientos que se cruzaban por su mente. Twitter es un servicio de microblogging que permite escribir un sms de hasta 140 caracteres y además de aparecer en una página en la Red lo distribuye por una red de celulares. Como decían en O´Reilly, el contacto es rey, no el contexto ni el contenido.

Finalmente se abre el servicio de banda ancha para celulares en México. No se extrañen si un día les llega una edición celular, con tintes de decadencia tecnológica, de los poemínimos o algo de Tablada o Villaurrutia.


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