Archivo para October, 2008

Hola Mundo!

Tuesday, October 28th, 2008

En lo profundo, la capacidad de la palabra para referirse a algo más que ella misma es en realidad la condición que posibilita el hipertexto.  La palabra que habla sobre su significado y sobre algo más ha funcionado y funciona como el inicio de un largo camino narrativo. Al mismo tiempo, su esencia interpretativa, su capacidad para decir varias cosas, representada con el lector, es la condición elemental que permite la participación en un texto. Esto también tiene sentido en los textos en la Red con la particularidad de que se producen y distribuyen inmediatamente con mucha facilidad.

Si, como dice Paul Ricoeur, la narración es capaz de dar forma al mundo, la nueva lectura electrónica (documentos, correos, periódicos o libros, todos electrónicos), tendrá eventualmente un impacto fuera del mundo virtual. Este nuevo tipo de lectura, cuya única diferencia es su esencia de publicación inmediata, es decir la lectura particular de un texto se difunde, apenas con ligeras variaciones con la original, y se multiplica y transforma a una velocidad pasmosa gracias a las herramientas digitales, especialmente por el entrelazamiento de la vida cotidiana con la tecnología. La facilidad y la rapidez con que los usuarios se conectan entre ellos formará una nueva estructura que finalmente tendrá influencia definitiva fuera de la Red. En principio parece un loco ejército de inocentes voluntarios dedicado a repartir (o regalar) al menudeo la invalorable información. Destruyendo los modelos de negocio, las jerarquías o las formas tradicionales de distribución, y comandado sin contemplaciones por las gigantes corporaciones de internet dedicadas solamente a llenar sus arcas.

El libre acceso a los contenidos y la posibilidad de reproducirlos, el consecuente cambio en los hábitos de interacción con la información de los usuarios de internet, más allá del entretenimiento participativo, influirá en el mediano y largo plazo en un cambio en la organización social de la información. Así, el no tan reciente descubrimiento del internet como una invalorable herramienta de marketing, especialmente en campañas virales (de boca en boca), ha impulsado las aplicaciones participativas con esquemas parecidos al de la Wikipedia pero, a diferencia de ésta, con la finalidad de provocar una eficaz distribución diseminada de publicidad interactiva y no necesariamente la producción de contenidos. Pero en esencia, la idea es dotar de voz a los lectores y usuarios de las tecnologías de la información –si la publicidad no es buena, no llegará muy lejos.

Parece que con el internet los usuarios se convierten más y más rápido en los medios masivos de información, con una agenda propia y con una influencia cada vez más importante. Ahí están los ejemplos de Digg o Menéame, dos sitios que eran principalmente sobre noticias de ciencia y tecnología en donde se envían relatos de noticias y recomendaciones de páginas web que clasifican los usuarios. Con el paso del tiempo ambos sitios, uno de los Estados Unidos el otro de España, se han deslizado cada vez más hacia los temas políticos. O también las nuevas iniciativas de algunos periódicos en línea, por ejemplo el New York Times, en las que sus notas estarán relacionadas con los blogs que las comenten, lo que sin duda les dará una relevancia especial.

De modo paralelo, pero con el mismo signo, se producen constantemente nuevas herramientas e ideas de participación virtual que no buscan necesariamente fines de lucro, pero sí son potenciadas por las anteriores. Usuarios, programadores, lectores, escritores, periodistas y diseñadores anónimos, que se nutren de los contenidos digitales, ponen a disposición de los demás sus hallazgos, lecturas y experiencias. Su meta es compartir bajo el principio de intereses comunes, probablemente con la idea de que su participación se convierta en una botella lanzada al mar para que alguien los encuentre.

Cell Phone Disco

Wednesday, October 22nd, 2008

Una divertida instalación…

Cell Phone Disco

La credibilidad de la información en internet

Friday, October 10th, 2008

Frente a la incapacidad de ciertos dueños de la información para detener el libre acceso y buscar nuevos modelos de negocio para subsistir; a saber, los grandes grupos editoriales y algunos periódicos en línea, las medidas que han tomado son principalmente tres:

  1. El constante aumento en la duración del Copyright y por lo tanto la criminalización del libre intercambio de información. Esto último llamando al “progreso” y a la protección de los autores como su justificación.
  2. La constante satanización de las formas de lectura “inducidas” por el hipertexto. Es decir, la idea de que la lectura hipertextual genera usuarios o lectores superficiales y, por consiguiente, incapaces de pensamiento profundo. Un tema muy debatido en estos últimos tiempos.
  3. La desacreditación de la información. Fundamentando en la falta de dictaminación de la información que puede ser consultada en línea. Una gran parte de la información en línea no ha pasado por un proceso de revisión por lo tanto no es, en principio, confiable. Especialmente cuando lo publicado, aunque sea en línea, tiene ese halo de sabiduría intrínseco logrado por las formas tradicionales de edición.

Este último es un problema mucho más delicado y relativamente más complejo que los anteriores porque su intención es poner en duda una posibilidad nueva, alternativa y en principio más simple, accesible y seductora de acceso y producción de la información. Algo que el sistema editorial en general siempre ha buscado y no ha sido capaz de lograr. ¿Debe la información distribuida en la red someterse a un proceso de dictaminación, entendido esto como la revisión de los textos por parte de especialistas en un tema, para ser reconocida y aceptada antes de ser publicada?
Entre las múltiples nuevas destrezas o habilidades que se pretenden enseñar a los niños para capacitarlos en el mundo digital, hay dos que me parecen especialmente importantes: la capacidad para hacer búsquedas profundas en la maleza de internet, es decir entender y eventualmente dominar la “arqueología de la información”, así como también desarrollar la necesidad o el hábito de contrastar y cotejar la información en la red. Estas dos habilidades deben incidir en una tercera habilidad, probablemente menos importante, pero igualmente básica en el uso de las nuevas tecnologías de la información: la capacidad de redistribuir, tematizar y, en el mejor de los casos, analizar, producir y publicar información a partir de las dos habilidades anteriores sin necesidad de ser un experto editor, periodista, escritor, etcétera.
Es muy bueno que estas nuevas destrezas tengan cabida en los programas académicos de escolaridad básica, pero sin duda es algo que ya sucede de manera frecuente en la red. Los millones de blogs son una prueba, alcanzando un número inconmensurable de publicaciones con una cantidad bastante envidiable de lectores. Boing boing, por ejemplo, recibe diariamente más visitas que la página del New York Times, y sin duda tiene más lectores diarios que casi cualquier periódico impreso. Algo absolutamente inimaginable en la forma de publicación y edición impresa.
La alternativa de acceso y producción de la información que promueve internet, y esto no es nuevo para nadie, debe ser una señal para entender que los modelos de negocio de distribución, en este caso de textos, debe cambiar tanto en la forma de “garantizar” que la información sea confiable, mejorando el ejemplo de la Wikipedia, así como a la hora de generar formas distintas de lectura, escritura y análisis de información.

ABC3D

Wednesday, October 8th, 2008


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