Vía: Xperimenta

Un día caminando por las calles que rodean mi casa, me topé con una “novedad” en tecnología, y digo “novedad” por que en nuestra Ciudad de México, apenas acaba de llegar lo nuevo en Videocajeros. Y me preguntarás ¿Qué es un videocajero?

Verás, un videocajero es un nuevo sistema en renta de películas, es un concepto de negocios importado de Europa. La forma en que funciona es con base en máquinas donde se encuentran los dvd´s o videojuegos. Para usarlas, se hace un contrato sin costo, al hacerlo te entregan una tarjeta con un código de barras, hecho eso se pasa a la máquina, la cual tiene un monitor touch-screen con selector, se pasa la tarjeta por un lector de código de barras y se ingresa un password que anteriormente tu elegiste. La máquina te pregunta qué quieres hacer, si rentar películas o depositar dinero (pues funciona con base en pre-pago aunque puedes depositar dinero en horarios hábiles).

Por ejemplo, si depositas 100 pesos en el billetero que contiene la máquina, ésta reconoce que cuentas con un saldo por esa cantidad a tu favor.

Se renta de la siguiente manera: te van a aparecer botones con los géneros disponibles, hecha tu selección aparecen las carátulas de las películas disponibles. Si quieres ver de qué trata una película, existe la opción de ver el trailer y una sinopsis de la misma. Ya que elegiste, la máquina te entrega la película en menos de 10 segundos. Para regresarla, ésta tiene un código de barras al centro, el cual se pone ante el lector de código de barras, se abre un compartimiento y ahí se deposita.

En comparación con los videoclubes tradicionales, donde se te cobra una cantidad fija por renta, estas máquinas cobran por lapsos de tiempo, es decir, diez pesos por las primeras cuatro horas y un peso por cada hora que retengas la película. También puedes apartar películas por medio de Internet y así garantizas que nadie más se la va a llevar antes de que llegues al videocajero.

¿Te interesaría poner uno?

Para que te des una idea, la cuota de entrada es de 10 mil dólares. Contempla asesoría, compra de películas, escaneo de las carátulas, tráilers, publicidad, búsqueda de local y asignación de territorio exclusivo, aunque también puedes adquirir las máquinas por otro lado y no trabajar bajo franquicia.

Si quieres más información sobre la cadena que maneja eso en nuestro país visita Franquicias hoy (Cinematiko)

Ojo: No me pagaron por promocionarles, sólo creo que es una buena oportunidad de gastar menos y ver más.

Celulares en Japón. Casi parece un lugar común y, sin embargo, la sorpresa es inevitable. Keitai en japonés quiere decir celular (móvil para nuestros lectores peninsulares), el asunto es que no son como los nuestros o, más específicamente, no son usados como los nuestros. No solamente tienen pantallas más grandes, más funciones de video y televisión, sino que sus funciones de texto están más desarrolladas. Entre otras cosas, supongo que será porque es de mal gusto hablar en público y en el metro es pecado (bendición, el silencio es apreciado), todo es texto. Además de que los servicios japoneses de telefonía –mensajes, mp3, cámara, banda ancha, G3- son superiores -uno puede mandar un laaaaargo mensaje de texto sin que se lo cobren como si fueran tres-, tráfico barato de información. Según entiendo se puede consultar en el Keitai el horario del tren, la cartelera y navegar por sitios especialmente diseñados. Todo lo anterior con el plan más barato y, además, con el celular de regalo.

Ahora, todo esto parece normal, nada nuevo. La cosa es que a partir de estas ventajas tecnológicas han hecho una industria “literaria” por entregas. Y cuando digo industria, quiero decir que cinco de los diez best sellers en Japón por lo menos son en Keitai, según dijeron en la multicitada TOC O´Reilly 2008. Evidentemente éstas son novelas rosas o pulps, para adolescentes y por lo tanto se venden vía celular como pan caliente. Nada de papel… hasta que tocan el paraíso de la fama. Pero no hay que confundirse, juzgar simplemente así sería como decir que los libros impresos son insufribles porque uno leyó a Coelho.

Pero estás novelitas no es lo único que se produce en Keitai, también están los Tanka Keitai. El tanka es un pequeño poema de 31 sílabas, menos famoso que el haiku, pero muy apreciado poéticamente. Aunque Naoki Inose, un escritor de Tanka, dice que el Tanka Keitai es un remedo del original: “Comparadas con el Tanka original estas piezas no son literatura. Es como comparar una fotografía de celular con la fotografía trabajada bellamente de un paisaje.” Habrá qué ver, pero sin duda que las cámaras y las habilidades fotográficas han mejorado. Pero lo que no hay que perder de vista es que también el mercado del Tanka Keitai es envidiable.

Otro de los productos del kentai son los Moblogs, blogs producidos en celular y muchas veces para celular. Estos blogs móviles generaron uno de los primeros acercamientos de la “literatura” kentai en Europa, en este caso en España específicamente. En 2005 las novelas celulares ciberpunk invadieron el espacio radioeléctrico español con cierto éxito. Estas novelas celulares con temas de tecnología, libertades individuales y software libre.

Hace unas semanas uno de los empleados de Yahoo!, Ryan Kude, despedido por un recorte de personal narró por twitter el último día en su trabajo, compartiendo todos los sentimientos que se cruzaban por su mente. Twitter es un servicio de microblogging que permite escribir un sms de hasta 140 caracteres y además de aparecer en una página en la Red lo distribuye por una red de celulares. Como decían en O´Reilly, el contacto es rey, no el contexto ni el contenido.

Finalmente se abre el servicio de banda ancha para celulares en México. No se extrañen si un día les llega una edición celular, con tintes de decadencia tecnológica, de los poemínimos o algo de Tablada o Villaurrutia.

La confusión se hizo cuando la torre fue destruida, el miedo estaba presente en todos aquellos hombres cómplices de aquel intento: ser igual a Dios. Bajo la sapientísima frase “divide y vencerás” Dios dividió al hombre, su castigo fue cruento y despiadado ya que separó el lenguaje de los hombres. Desde ese momento el hombre corrió desesperado tratando de entender al otro, de poderse comunicar pues cada uno se señalaba de manera distinta a las cosas. Las palabras que cada quien emanaba no eran las mismas y no sabían si las palabras se referían a la cosa señalada. Así, los hombres crearon sus comunidades lingüísticas, los idiomas nacieron. Pese a ello, unos añoran ese lenguaje primigenio en el que todo significaba la verdad de las cosas; otros, felices, aman la amalgama lingüística pensando que es a través de ella como se pueden encontrar los significados de las cosas. Los traductores, bajo el auspicio de los lingüistas comenzaron su labor. Malinches de su lengua, los traductores han tratado de adentrarse en un mundo ajeno, descubriendo, como Walter Benjamin diría, el aura del lenguaje.

En la Internet y con la multiplicidad de traductores se recrea uno de los viejos problemas de la traducción (recordemos que para la biblioteca de Alejandría se realizó la traducción de los libros canónicos del pueblo hebreo, traducción llamada de los setenta): ¿cómo hacer accesible y apegado lo dicho en otro idioma al momento de traducirlo? La lucha es constante y esperamos que pronto los traductores digitales logren hacer más cercanas las expresiones. Para ello es necesario tener presente lo siguiente: chino, español, inglés, hindi y portugués encabezan los idiomas con más hablantes naturales. Dentro del Internet, el dominio le corresponde al inglés, seguido del chino; el español es el tercer idioma. Si lo que se busca es generar una mayor cercanía entre los usuarios y se busca afanosamente desarrollar proyectos de intercambio del conocimiento, entonces hay que tener presente que una limitante del intercambio es la lejanía del idioma.

Como se ha venido mencionando en las entradas recientes de mis colegas, las páginas electrónicas y los nuevos dispositivos electrónicos están cambiando cada vez más (y ‘cada vez más cadáver’ tal cual cantan esos arquitectos del verbo y el ritmo, los muy majos Violadores del Verso), la extensión, la rima, el sentido, el respeto, la posibilidad y, con más imaginación, hasta la ortografía, la gramática y los piropos. El asunto se arrastra desde más allá de don Sancho Panza y espero continúe con o sin Don Durito siempre y cuando y donde se pueda o deba y sea genial o bailable.

Muy probablemente y poniéndome a tono con mi generación, así sea que mis padres me concibieron con alguna rola de esas, la mítica Movida Madrileña es el precedente a lo que se cante en español o en castellano (porteño, charrúa, chilango y demás también caben), claro siempre y cuando los yankees no nos distorsionen más el lenguaje. Así, recordaremos que por ejemplo, ‘pocho’ o ‘pocha’ antes que la pobre alma que no habla ni Español ni Inglés es, y pensando en una fruta, algo magullado, algo que no se come. Y por favor, no se me malinterprete, que no estoy diciendo que no sea gente, sino que es como un límite o limitante al uso mínimo de esta nuestra lengua. Siempre podrás decir que estoy raro porque no sé de fonética y la mentada /c/z/s/ no más no [me] existe, sin embargo, ya te lo he dicho guapa: Sin vos, me quedo sin voz. Y así hay un sin fin de cosas que podríamos recordar con gusto y hasta una que otra sonrisa o lágrima. Si siempre es hoy y siempre soy, qué mejor que una linda canción.

Si ahora me adelanto un poco al 8 de marzo, y no te enfadas porque yo tengo próstata y tú no guapa, recordemos a Juan Perro. La lengua popular cuenta que, como con casi todos los estudiantes de filosofía destacados sucede, éstos se desilusionan de lo académico –pues claro lo rancio se hace más rancio- ; así que mejor se puso a cantar. Yo creo que Wittgenstein, de haberse ido de tapas por allí, le hubiese guiñado el ojo con más de una invitación guarra con semejante Charla del Pescado. El vídeo que vinculo en esta ocasión es para recordar que ni l@s niños no deseados ni l@s tontos que no acaban de dar crédito pero sí pataleos y frustraciones y l@s que tenemos que sufrir esa imprudencia y estupidez no merecemos tal calamidad, vergonzosa y penosa. [Gol, salud y lo que quieras pero no mis disculpas, que nadie aquí al final del día está exento de ser un accidente. Mi mejor amigo conoce hasta el chozno de su padre; yo no llego a mi tatarabuelo]. Por ello los ritmos que más nos gustan con las personas que más nos gustan siempre se mezclarán mejor con algo de lucidez y buen rollo. Insisto el conocimiento es público y debe ser publicitario.

Pero bueno, que me desvío mucho. Que cuando quise escribir este comunicado era para sugerir la sensación de duda frente a los comentarios que se suelen leer en los foros hispanoparlantes, como el de Hispavista, tu.tv. Muchos de los traductores terminan siendo muy traidores, pues no llevan nada de calidad en lo suyo. Muchos de los dobladores, pienso en los de Futurama o The Simpsons, echan a perder la caricatura con las voces que por muy latinas no significa que sean de subnormales. Y en cambio los intérpretes dobladores al castellano hacen un trabajo más serio y creíble; y nada de que “uno ya es lo suficientemente mayor como para no decir tacos”, pues es ridículo o muy mexicana, mojigata y ‘moralinamente’ hipócrita. Las palabras, todas, tienen un sentido, uso, contexto, genealogía, etimología o significado. Hay que conocerlas, son muchas, casi tantas como las emociones: el límite del mundo es mi lenguaje. O por saludar a mi más amado y muy [pers]onal filósofo, [a] Santiago: “Por ello mi lenguaje es el compendio de mí mismo; para el hombre es el pensamiento” [CP 5.314], etc.

Por último, pues tener cuidado de enfadarse con ese tipo de foros, donde lo que sucede es que más bien son niñat@s (lo digo por mí, pero en una de esas a ti ya te pasó). Un asunto es una broma y otro es la pobreza mental, de vocabulario y de imaginación. No debe ser pues impedimento para seguir fomentándolos. Hasta luego.


Ayer, en la FIL Minería 2008 que se lleva a cabo en la ciudad de México del 21 de febrero al 2 de marzo, presentaron la edición digital para Internet de Material de Lectura, una colección que ha editado la UNAM durante 30 años. Material de Lectura ha marcado y enseñado a muchos de nosotros. Dedicada a producir pequeñas antologías de los escritores más importantes del siglo XX, es perfecta para acercarse a la literatura. Las traducciones, prólogos e introducciones fueron hechos por escritores y especialistas lo que les da más valor a las finas y fantásticas ediciones.

Decía Bradbury que la tecnología es un guante que, desafortunadamente, siempre se pone la humanidad. Por eso, no hay que perder de vista que el Internet se está extendiendo, lo que hace falta es más luz en el mundo.

Creo que ya no es un tema tan importante: las editoriales y sus productos con aspiraciones a supermercado o su actualización a supermercado digital ¿todavía tiene sentido? Últimamente leo más en la red, voy y vengo por cientos de textos al día, todo tipo de textos, y en la noche antes de dormir agarro mi libro y leo. Tan simple como eso.

Ahora nos dan “libros digitales” gratis, pero no es más que una estrategia de marketing, aprovechando muy elementalmente el Internet para, con sus fotocopias de última tecnología, vender más libros impresos, que siguen siendo sus abarrotes. Está bien que promocionen la lectura, pero es un intento pobre, entre otras cosas porque ni siquiera se replantea la distribución, y ni hablar de participación o web 2.0.

Lo que falta es actualizar la tecnología editorial para que sea verdaderamente práctica, reproduciendo de la manera más humana el libro-objeto. Pero, el aura mística del libro (impreso) como instrumento clásico del desarrollo y del progreso, el objeto maravilloso y profundamente apreciado, se ha vuelto una estrategia para cuidar su negocio, un eslogan, y no una defensa de la expresión y la distribución libre del conocimiento. Esa función ahora la tiene la participación en la red.

Entonces, veamos a otro lado –que no sé si será adelante. Laura Cerruti, Directora de Desarrollo de contenido digital de la University of Califronia Press, tiene unas interesantes anotaciones en el Blog de esta Universidad. El post se llama What Scholarly Publishers Talk About When They Talk About Content: Reflections from PSP 2008, En general son recomendaciones o ideas que deberían tener en cuenta los académicos y los editores:
1. Redes sociales. La gente está usando el contenido para interactuar.
2. Contenido generado por el usuario. Los usuarios (lectores) pretenden participar.
3. Nueva revisión entre pares. Los editores deben integrar nuevos y democráticos métodos de revisión (académica).
4. eBooks. Estamos llegando al punto de inflexión de los libros electrónicos.
Ayer, publicó la segunda parte: What Publishers Talk About When They Talk About Content Part II: Reflections from TOC 2008, en el que cuenta cómo en la conferencia TOC O`Reilly 2008 los temas fueron muy parecidos: la mayor amenaza para los editores es la oscuridad, no la piratería; El contacto manda, no el contexto o el contenido; Los usuarios (lectores) apasionados se vuelven expertos; Etcétera. Este tipo de propuestas de interacción entre lectores y textos me deja una idea en la cabeza, ¿hay alguien que no quiera que la gente toque sus textos? Cortázar decía que hay lectores pasivos y lectores activos.

Los libros no han cambiado, y hoy pienso que no cambiarán, lo que para mí fue una revelación (habrá quien me lea con ojos de sospecha). Lo que cambió, en realidad, fueron los hábitos de lectura. No su esencia, sino su práctica. Es lo que los editores académicos están observando e intentando reproducir. El hábito y la relación, leer también quiere decir escribir, y escribir para los demás. Saltando de un texto a otro y contribuyendo, opinando: leer y escribir. Esta nueva práctica crea textos distintos. Los finales, los principios y los medios se desdibujan, o se reescriben, por voluntad y fuerza del lector. ¿O no les gustó Rayuela?

Para que esto se vuelva evidente es cosa de un buen aparatito de Jobs.

Ayer apareció en La Jornada una nota sobre la desaparición de la enciclopedia francesa (impresa), Quid, que según el editor sucumbió a manos de la gratuidad de Wikipedia.fr. El editor se lamentaba que la gente no tendrá más la precisión de su enciclopedia, porque ya no pueden competir. Dos cosas: al editor se le olvida que es la gente la que hace Wikipedia, por eso no pueden competir. Y la entredicha precisión de la Wikipedia depende de que los “expertos” entiendan que la gente sí la lee, y escribe cuando siente que puede contribuir. Quiero decir que el conocimiento es un negocio pero la precisión NO depende del negocio… sino de que los “expertos” quieran participar en algo que sí se lee.

Son las 5 con 50 de la mañana, el noticiero asoma las primeras noticias a modo de resumen. Los periódicos se empiezan a repartir por la ciudad de México. Desayuno y veo las noticias, en ellas se contiene todo lo que sucedió al nuevo día. Voy al trabajo, la radio, a una hora diferente hace lo mismo que el periódico y los noticieros televisivos, hablan de la nota del día anterior. Si uno escucha o ve una noticia diferente es porque en el momento está pasando algo importante, por ejemplo, recuerdo el día que sucedió lo de las torres gemelas en Nueva York, estaba en la universidad y desde la televisión de uno de los puestos fuera de la facultad vimos lo que sucedía. Toda noticia remite al tiempo pasado o a lo que está sucediendo, aunque sea falso como lo fue con la radiodifusión del ataque marciano en La Guerra de los mundos bajo la adaptación de Orson Welles en 1938. Las noticias nos remiten al pasado.

¿Qué sucede cuando el esquema de las noticias es roto por otro medio de comunicación, el Internet? Los periódicos ponen de manifiesto la actualidad en este medio, aunque se remiten a un hecho actual se puede saber qué es lo que sucede en nuestro entorno. Todo periódico digital tiene una modalidad que bien nombra el periódico El Universal en sus noticias “Minuto x Minuto”. Esto es, la capacidad de dar la noticia en cualquier momento y a cualquier lugar.

La temporalidad en Internet no se rige por los usos horarios, su temporalidad rebasa la actualidad de la noticia. Seguramente se ha experimentado al revisar varios blogs o periódicos errores en las fechas, por ejemplo, si uno está revisando un blog de España el día jueves 21 de febrero de 2008 por la tarde noche en la ciudad de México, ve que el título está fechado como del día siguiente y se piensa, qué error tan garrafal. No es un error. Es el rompimiento temporal, la suspensión de ese tiempo en el que estoy viviendo, es como poder entrar a un gusano de tiempo en el que se está en un espacio compartido con otro espacio en tiempos diferentes, es decir mientras se vive en un día veo las cosas que suceden en otro lugar con otro día. Así, la pregunta quisquillosa es para saber cuándo lo leí.

Un ejemplo de temporalidad, o eso entre duración e instante, podría ser el de “recientemente”. Es subjetivo (qua fenómeno interno) y es objetivo (qua histórico). En cuentos destaca uno que antaño me contó mi padre: aquel condenado al paredón en plena guerra sabía muy bien, de su instancia en la prisión del pueblo, que el coronel al mando si algo quería en el mundo era a su caballo. Así que a la víspera de su ejecución y mientras cenaba su última cena con el coronel, se presentó una cortesía de su ejecutor, al preguntarle si tenía algún favor o deseo que pudieran facilitarle. Pidió que le dejara enseñarle a su caballo a hablar, el intento duraría un año. El macho coronel, rió y después de cavilar un rato aceptó pues en verdad que amaba a su caballo [fin]. Si me disculpan lo mal redactado y apresurado del cuento, verán que nadie sabe muy bien qué pasará en un año, o para el caso, en un futuro; y todo futuro es ya también un pasado.

En 1978 se redactó una Constitución Española, que si acaso con una única modificación en su historia, y hasta hoy día sigue vigente. Esto quiere decir, que toda persona no ibérica –peninsular o isleña- tendrá que reconocer que eso que se llama España fuera de esas regiones ha venido marcando un paso encomiable. Francamente el franquismo apesta y lo que una nueva ley de la memoria histórica estipula es que nunca más habrá de celebrarse o reverenciarse. El ejemplo de esta comunicación tiene que ver con una propuesta reciente que hace mucha justicia al papel tecnocientífico, académico, social y empresarial españoles para no perder la vanguardia. -Es decir, si se tira, se tira pa’lante.

Se trata de la fundación para el conocimiento y el sistema madri+d. La tarea que llevan haciendo desde 1997 ha sido la de vincular instituciones y empresas, públicas y privadas, en torno a las ciencias y las tecnologías. Los impactos sociales, jurídicos, financieros, ambientales, universitarios, tecnocientítificos y demás de esa tan fácil y tan difícil puesta en acción de la I+D+i.

Investigación, desarrollo e implementación. La página electrónica puede parecer muy amplia, y lo es, pero está muy ordenada. La cibernauta puede encontrar entrevistas, charlas, conferencias o clases en vídeos; noticias que se actualizan cada día, blogs, recensiones de libros o artículos, un ateneo, artículos de temas muy complejos pero redactados para la gente no especialista, fotos, museos, innovaciones y un largo etcétera. Con esto, uno atiende a una maravilla pública como lo es el conocimiento. Y a diferencia del taller en línea con vídeos de por medio del MIT o sus muy afortunados becarios periodistas, es que no es únicamente de una única universidad, sino de la comunidad de Madrid, misma que se lleva muy bien con el resto de las Comunidades Autónomas de ese país y con casi todos los demás países, centros de investigación y universidades del mundo. Sabemos que hay centros importantísimos pero que no tienen la ventaja de estar en Castellano, pienso en la Max Planck Gesellschaft. -O bien, si te irrita tanto no entender el Castellano, también está en Inglés. Y aunque tampoco es exclusiva del medio ambiente, también se ocupa de ello. Por último, alguien podría decir que no es ya como la radio de divulgación científica, tipo Radio UNAM. Pues no, de hecho ya nada es como era antes.

A veces, no es que las cosas no funcionen, sino que no se saben usar. Al igual que no es que se pierdan sino que no se saben buscar. Muchos años más al mi+d.

Con el fin de evitar problemas de derechos de autor se decidió hacer una adaptación de uno de los clásicos de la literatura y poner a prueba la publicación digital trabajando con la tecnología del Issuu (mencionada en el post del día 8 de febrero). Esperemos sea de su agrado.


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